Las cosas raras que m'an pasao (1)
Ya mencioné por encima algunos detalles de mi rareza hacia el final del vídeo que hice del cráneo misterioso de León, te dejo el link al tráiler, que el vídeo en sí me quedó un poco largo, dura 2 horas xD el tráiler es minuto y medio, ya si ves que te interesa ahí está el link al vídeo largo.
(Cuento esto por llevar cierta cronología, en verdad en absoluto hace falta que lo veas para entender lo que voy a contar aquí, pero sí si quieres ubicarme un poco mejor, aunque da igual si lo checas antes o después de leer esto)
Aquí voy a ir escribiendo poco a poco las cosas raras que m'an pasado bastante detalladamente, aunque obviamente habrá algunas cosas que me calle, una señorita debe mantener algún secreto.
1995
Ahora en serio: casualmente mi historia comienza más o menos a la vez que la del cráneo misterioso de León. En el vídeo puse 1995 porque es el año en que yo nací, pero no recuerdan exactamente si fue en el 95 o en el 98 cuando se lo trajo su perro en la boca, así que el cráneo y yo quizá incluso aparecimos en el mismo año ^^
Y también es curioso que mencionan que el perro tenía 3 añitos cuando les trajo el cráneo misterioso, y yo nací el día 3 de marzo, 3 del 3, por eso el 3 es mi número favorito ^^
Orejita
Otra cosa curiosa de cuando nací, es que una de mis orejitas termina en punta. La derecha.
Tengo una orejita de duendecillo :3
(En la foto parece que es la izquierda por la manía que tienen los móviles de voltear los selfis, que no me di cuenta de quitarlo, en verdad es la derecha)
Compact disc player
Conservo un juguete de la época del Pleistoceno Medio, aproximadamente. En aquellos tiempos se usaban casetes para todo: música, vídeo, para el pc... eran cuadrados o rectangulares, y los de música y vídeo tenían un rollo marrón dentro que si lo tocabas mucho se jodía, ¿recuerdas? Qué tiempos.
Pues en esos momentos este juguete "Compact disc player" era súper moderno e innovador, y hoy en día si le quitamos la carga emocional en verdad es poco más que una puta mierda xD
¡Tiene literalmente 3 botones!
Bueno, más el de apagado y encendido, pero es que no tiene ni p'alante, ni p'atrás, ni p'al audio ni nada, es sencillísimo al máximo. Y le tengo un cariño que no te imaginas.
Razón aquí:
(Lo cuenta mi madre porque yo era tan pequeña que no lo recuerdo. Lo grabé así porque mi madre prefiere no mostrar su cara. Y lo siento, siempre se me olvida lo de quitar el volteo a la cámara selfi)
Oliver <3
Y es que, como bien menciono al final del vídeo, de pequeña tenía un amigo imaginario.
Pero no era un humano, no como yo al menos; recuerdo su cabecita ligeramente más alargada.
Tras esa última vez que le vi le eché muchísimo de menos.
Poco a poco se fue convirtiendo en un recuerdo según fui creciendo.
Durante mucho tiempo creí que fue tan solo un producto de mi imaginación.
Ahora ya no estoy tan segura...
Volveré a hablar de mi Oli ^^
Sueños vs realidad
A lo largo de toda mi infancia tuve el problema de que no distinguía los sueños de la realidad.
De hecho a día de hoy hay algunas cosas que yo recuerdo perfectamente que eran de una manera, pero al comentarlo con mi familia más cercana ellos lo recuerdan distinto. Como por ejemplo, cuando era muy pequeña tenían mis padres un coche verde, y mi recuerdo de ese coche incluye que tenía cinturones de seguridad en los asientos traseros (de hecho recuerdo una pesadilla bastante curiosa, la única que recuerdo haber tenido de pequeña, que está relacionada con esos puñeteros cinturones de seguridad) pero todos me dicen que no, que era un coche tan antiguo que no tenía cintos atrás, como mi C15. Y no es el único ejemplo, ya desde pequeña mi capacidad de ubicación espacio-temporal dejaba bastante que desear.
Y por eso nadie me creyó cuando conté que me escondí en el armario y cuando salí no era mi habitación.
Narnia
Me gusta referirme a esta experiencia como "la vez que visité Narnia", pero no vi al Señor Tumnus ni a ningún otro fauno ni ná, ¡vaya estafa, que me devuelvan mi dinero!
Ahora en serio :b
Estaba jugando al escondite con mi hermana y me escondí en el armario. Y me sentía ufana porque otras veces que me escondía allí no conseguía cerrar bien la puerta a la primera y me pillaban o bien porque la puerta estaba mal cerrada o porque me pillaban in fraganti intentando cerrarla bien.
Pero esa vez no!!! Esa cerró perfecta a la primera, y oculté el hocico entre las prendas colgadas, en esa actitud estúpida de cuando somos críos de "si no le veo, no me ve" porque se me veían las patas y el culo apoyado en la ropa de debajo según se abría la puerta!!! Pero bueno, yo era feliz, no me juzgues jajajaj
Y estaba yo allí, en la casi oscuridad, con una única rendija de luz. Y escuché como mi hermana dejaba de contar y pululaba por la casa, comprobando los sitios frecuentes donde me gustaba esconderme. Y uno de los primeros fue, obviamente, el armario; me encantaba esconderme ahí. Y sentí los pasitos de mi hermana sobre el parqué acercándose al armario. Y mientras escuchaba que se acercaba recuerdo que pensé "¡Ay, ojalá no me encuentre!". Y justo cuando los pasitos de mi hermana se detuvieron en frente de la puerta del armario y creía que iba a abrir la puerta y descubrirme, se hizo el silencio.
El silencio más absoluto, ya no escuchaba ni los sonidos de mi casa, una radio de fondo a la que en verdad nadie prestaba atención y los ruiditos de cuando alguien está preparando la comida.
En aquel momento cuando era pequeña solo percibí ese silencio, ahora de mayor la sensación que recuerdo de ese momento es que fue más bien como que cambié de densidad, por decirlo de alguna manera. Sí que noté que estaba pasando algo extraño, pero buscando una causa normal pensé "la muy asquerosa (mi hermana) se ha quedado en la puerta del armario acechándome".
Y fui abriendo poco a poco la puerta izquierda del armario, esperando encontrarme a mi hermana de frente, pero nop. Y como no la vi al frente, abrí un poco más la rendija y miré a la derecha, pero allí tampoco estaba. Y ya abrí la puerta lo suficiente para sacar la cabeza y buscarla a la izquierda, y fue cuando reparé en que no era mi habitación.
Me quedé unos instantes con medio cuerpo dentro del armario y medio fuera, flipándolo obviamente, y es curioso porque recuerdo haber mirado a mi alrededor, pero prácticamente no recuerdo nada de lo que observé. Y recuerdo haber prestado atención, recuerdo haber echado un vistazo a las cosas, pero no recuerdo de qué cosas se trataban exactamente.
Lo que recuerdo, es que se trataba de una estancia apenas un poco más grande que mi habitación de entonces, poco iluminada, que a la izquierda desde donde estaba yo mirando había una puerta, y en frente ¿otra? ¿O era una ventana? Y que en las paredes había ¿muebles? ¿Estanterías quizás? Recuerdo que había algo grande y oscuro cuya forma puede corresponderse con esos objetos, pero lo recuerdo como borroso así que no puedo afirmarlo. Y en el centro de la habitación había una mesita, circular si no recuerdo mal, y encima de esa mesita había algo que me llamó terriblemente la atención.
En estas historiettas (con Marietta) sobre mi propia vida, esta es la primera ocasión en la que he estirado el cuello para lusmiar (porsiaca lusmiar es cucear, cotillear). Pero es eso, recuerdo que algo atrajo mi curiosidad, y recuerdo haberlo mirado con atención, pero no recuerdo qué era.
¿Por qué los dioses me reketeodian? D:
Y justo mientras me acercaba a la mesa para ver más de cerca lo que me llamaba la atención, se empezó a escuchar el ruido de la puerta abriéndose. Pero fue extraño, porque escuché a la vez el ruido de mi casa y el ruido de aquel lugar. En ese momento me entró miedo de que me pillaran y volví corriendo al armario. Y me metí dentro y fue plan de "bueno... espero volver". Y no sé qué ocurrió que poco a poco fui dejando de escuchar la puerta de aquel sitio y se quedó el sonido de la puerta de mi casa. No sé en qué momento pude escuchar el resto de ruidos la verdad, estaba concentrada en el sonido de la puerta. De las puertas. Y llegó un momento que dejé de escuchar aquella puerta y sólo escuchaba lo que ocurría en mi casa, y supuse que había terminado de volver.
Salí corriendo del armario y conté lo que me había pasado, pero claro, "¿y no te habrás quedado dormida?" Pero estaba jugando, estaba bien despierta, eso ocurrió. Además, tengo el recuerdo de mi hermana diciéndome que yo era una mentirosa, que ella había mirado en el armario y yo no estaba allí...
Sueños premonitorios
También de pequeña me ocurría con frecuencia que por la noche soñaba lo que me pasaba al día siguiente. Tampoco todo el día entero, solo algunas escenas a lo largo del día que cuando las estaba viviendo despierta me acordaba de que eso lo había soñado esa misma noche, y me fijaba a ver si coincidían los detalles de mi alrededor con mi sueño, y efectivamente coincidían.
Ahora de mayor me sigue pasando eso, pero no casi todos los días como cuando era pequeña, ahora es muy de vez en cuando. Pero sí que me han pasado más cosas raras con respecto a los sueños, lo iré contando cuando lleguemos a esos momentos.
Lo que sí me parece reseñable mencionar es que según fui creciendo fui pasando como a la siguiente fase, ahora ya no me hace falta estar soñando, tengo ciertas sensaciones que no sé de dónde vienen y luego me doy cuenta de que estaba ocurriendo algo mientras yo tenía esa sensación. Este tema es bastante nuevo para mí y me queda mucho por aprender, muchas sensaciones que ubicar con el mensaje correcto, pero es fascinante, es como un juego nuevo.
De pequeña en el monte
Siempre me ha encantado patear el monte. Y podría ser algo entrañable así sin más, pero me siento un poquito culpable porque siempre he tenido la manía de que peña que veo, peña que trepo. Y a lo largo de mi vida me ha dado para recorrer todas las peñas de alrededor del pueblo, y algunas de un poquito más allá. Así que los petroglifos que ya se sabe que hay por la zona, y los posibles que puedan aparecer en el futuro, muy probablemente yo los he pisoteado -.-
Consecuencias de la ignorancia.
De hecho, hablando de, un día mientras estaba por ahí con mi preciosa perra Leda, escalé una peña bastante alta e intenté que la perra no subiera, que había llovido y me daba miedo que se resbalara, pero me ignoró con amplitud y subió. Y gracias a eso hice un descubrimiento ^^
Yo estaba oteando las laderas de enfrente a ver si localizaba un pilón, que tenía sed, y de esto que escucho que la perra se pone a beber, y fue plan de ¿WTF?
Y la miro y resulta que en lo alto de la peña había unos agujeros del tamaño de un comedero de perros mediano aproximadamente, ten en cuenta para las medidas que era pequeña y me guío por el recuerdo que tengo, eran lo suficientemente grandes como para que mi perra bebiera con soltura (una perra mediana de caza, cruce de braco y pointer). Había como mínimo 3 ó 4, y juraría que había más pero no recuerdo bien. Estaban en fila en lo alto de la peña.
Mi recuerdo se asemeja a una de las fotos que saqué en Peñafaciel el otro día, pero los que yo vi de pequeña eran más grandes, estaban más distanciados y la peña era distintas. Pero esas cazoletas más grandes de lo normal, dispuestas en hilera y en lo alto de una peña supongo que tendrán algún significado especial, porque hay más de un sitio con esas características, por algo los harían digo yo.
Y bueno, ya de pequeña algunas veces tenía esa sensación de que alguien me observaba desde el espesor del monte, como si me acecharan. Y coincidía que la perra se quedaba mirando fijamente justo al mismo sitio desde donde a mí me daba la sensación que me miraban.
Pero no me daba mal rollo, generalmente, así que yo iba a lo mío sin darle mayor importancia.
Un poco más adelante, empezando la adolescencia, me ocurrieron un par de cosas que merece la pena compartir.
Escaleras
En una ocasión me quedé completamente sola en la casa del pueblo y me puse a ver una peli. Ya he mencionado que estaba empezando la adolescencia... era una peli un poquito guarrindonga. Pero solo un poco en verdad, la he vuelto a ver de mayor y recuerdo que de pequeña flipé y ahora pues bueno, es una peli erótica más que porno. Pero claro cuando todo es nuevo ves una erección y se te hace el culo gaseosa. Para mí es un recuerdo entrañable, qué inocente era :3
Y estaba yo ahí a lo mío, y era tan pequeña que ese "a lo mío" simplemente consistía en que estaba ahí dándole palante y patrás a la peli, fijándome en lo poquito que enseñaban, cuando de esto que empiezo a escuchar como si alguien subiera las escaleras, que justo daban al salón, donde yo estaba.
Al principio pausé la peli para comprobar si efectivamente se oía lo que me parecía que se estaba escuchando, de hecho la primera vez que la pausé no volví a escuchar nada y cuando volví a darle a play volvió a sonar la madera crujiendo y volví a pausarlo. Escuché atenta, porque las casas de pueblo a veces crujen y algunos ruidos son normales, pero cuando comprobé que efectivamente alguien estaba subiendo las escaleras me dio un vuelco el corazón en el pecho, pensando que me iba a pillar y echar la bronca, pero al segundo después me di cuenta de que estaba sola en casa.
Así que me giré hacia las escaleras, que me pillaban bastante cerca de hecho, y miré a ver si veía qué estaba subiendo por ellas. Los pasos ascendían muuuy despacito, en cambio yo subí los pies al sofá con una rapidez cuasi felina; pensé "sea lo que sea, a mí no me agarra el pie".
Se me hizo eterno el breve instante que tuve que esperar hasta que los pasos sonaban irrefutablemente en un sitio donde yo ya alcanzaba a ver sin ningún problema las escaleras, y vi claramente que no veía a nadie subiendo las escaleras. Pero los pasos seguían sonando. Y miré a las perras, que estaban a mi lado durmiendo a pierna suelta, y recuerdo que pensé "bueno, si fuera algo malo las perras ladrarían o algo, ¿no?", y es que acho, fue pensar eso y justo las perras se despiertan las dos a la vez, se les eriza el pelo y se ponen a ladrar, las dos. Al principio incluso gruñeron un poco, luego se quedaron solo ladrando. Una se aventuró a ponerse en lo alto de las escaleras y la otra se quedó justo delante de mí.
Los pasos seguían sonando, muy lentos, y según escuchaba que iban subiendo, la perra de lo alto de las escaleras iba retrocediendo, pasito a pasito. Yo la llamaba porque me daba miedo que le pasara algo, pero ella no me hacía caso. Las dos estaban completamente erizadas y yo no sabía qué hacer.
Y justo cuando parecía que esa cosa invisible que estaba subiendo las escaleras estaba en lo alto del todo, ya en el piso de arriba, se empezó a escuchar el motor del coche de mis padres llegando a casa, y mis perras se quedaron escuchando a ver si eran ellos, y cuando aparcaron en frente de casa y entraron, las dos perras bajaron corriendo a saludarles, como si no hubiera pasado nada.
Yo a pesar de estar flipando reaccioné rápido, y una serie de coincidencias, una de ellas realmente desafortunada en verdad, me ayudaron a ocultar mi pequeña travesura y me libré de la bronca. Mi hermana había venido con una amiga y pasaron muy rápido a la habitación, así que ni se pararon a fijarse en qué estaba haciendo yo. Y las perras habían entretenido abajo a mis padres, así que cubrí mi rastro sin problemas y bajé a reclamarles a mis padres, porque ese finde yo tb quería haber invitado a una amiga al pueblo, pero habíamos quedado que ese finde mejor no invitar a nadie y estar nosotros tranquilos, ¿y ahora va ella y se trae a su amiga? Pero es que, lamentablemente, la noche anterior habían abusado de esa chica. Y con todo ese percal yo ya no me di cuenta de contar lo que me había pasado y tampoco ha vuelto a suceder nada parecido que me lo recordara.
Haciendo retrospectiva ya de mayor: me echó un cable, fuera lo que fuera, me estaba advirtiendo de que volvían a casa. Y de hecho si no hubiera tenido la peli parada, probablemente cuando me hubiera enterado de que estaban viniendo hubiera sido demasiado tarde y me hubieran pillado in fraganti.
Y es que además la reacción de las perras es curiosa, quien tenga perros sabe que de primeras ante algo extraño un perro se eriza y ladra, en plan "a ver, ¿qué está pasando aquí?" pero luego le ladraban moviendo la cola, y eran solo ladridos, no gruñidos. Y encima, según escuchan el coche de mis padres volver, se olvidan de repente de lo que está pasando y bajan corriendo a recibirles como si nada. No sé cómo interpretar exactamente el comportamiento de mis perras, en ese momento yo sí que estaba un poco en tensión, pero cuanto más le doy vueltas más segura estoy de que, fuera lo que fuera lo que subía por las escaleras ese día, no era nada malo. Más bien un aliado de travesuras :)
El chico de mis sueños xD
No recuerdo cuánta distancia en el tiempo transcurrió entre ese suceso con las escaleras y lo que voy a contar a continuación, pero no fue mucho. Estaba también empezando la adolescencia, en plena explosión de la pubertad... en resumen; era una hormona con patas. Supongo que sabes a qué me refiero, ninguno nos libramos de ello.
La cuestión es que una noche tuve un sueño súper curioso.
Yo me encontraba como en un anfiteatro semicircular, pero no del tipo romano que nos viene a todos a la mente, sino que las gradas eran más amplias. Así como los de tipo romano estaban pensados para reunir mucha gente y dar grandes espectáculos como obras de teatro, donde yo estaba sí que se representaba algún teatrillo alguna vez pero era más un lugar de reunión que otra cosa, un sitio donde estar de tranquis. Y no me preguntes cómo sé esto, porque no recuerdo que nadie me lo contara, pero lo sé.
El recuerdo que yo tengo es una pasada, es como una memoria holográfica en todas las dimensiones, no sé encontrar una mejor descripción. Era como si hubiera una mente colmena que compartíamos todos, pero solo compartíamos lo que nos apetecía, nunca perdíamos nuestra individualidad ni mucho menos. Yo estaba con uno de ellos, uno más o menos de mi edad. Porque la mayoría de los que estábamos abajo del todo éramos jóvenes, y la mayoría de los mayores estaban arriba, mirando emocionados porque es un momento muy bonito, pero sin querer interferir porque al mismo tiempo es bastante íntimo. En unos pocos párrafos me explico.
Recuerdo que era gracioso porque a mí me llamaban la atención, porque eran humanos, desde luego, pero no tenían la misma forma que la especie a la que pertenezco yo (ahora mismo) sino que tenían el cráneo ligeramente más alargado, no recuerdo si tenían orejas o no, y todos eran lampiños, lo que me da a suponer que son así, no es que se afeiten. Pero lo gracioso es que igual que ellos me llamaban la atención a mí, yo les llamaba la atención a ellos. Y recuerdo recibir pensamientos de "ay, mira qué curiosa esta chica, qué cabeza más pequeñita tiene" y se giraban para mirarme. Incluso el chico con el que yo estaba bromeaba con "¿a que tiene forma como de garbanzo?" y contestaban "uy pues ahora que lo dices es verdad" y yo en plan "y vosotros como de habichuela, cabrones".
Pero todo súper buen rollo, atraía miradas porque era distinta a ellos y sentían curiosidad por mí, igual que yo por ellos y además por el mismo motivo, pero luego se volvían a girar y seguían a lo suyo, estábamos todos en armonía. Algunos incluso prefirieron tener suficiente con la imagen mental de mí que estaban proyectando en el "facebook telepático" (con mi permiso por supuesto) y no se giraron a mirarme por si me hacían sentir incómoda. Que a mí realmente me hubiera dado igual, pero algunos tuvieron ese detalle. Y algunos directamente no miraron porque se la sudaba ampliamente la forma de mi cabeza. Era maravilloso.
Estábamos todos como en grupos, luego entendí que ese era un día de Xuntanza y que ese grupo más numeroso del cual iban y venían algunos jóvenes correteando eran los autóctonos. Luego había otros grupos notoriamente no tan numerosos que habían venido ese día de fiesta. Y de verdad que se notaba un ambiente festivo en el aire, ya mencioné que no necesitábamos ni tenernos cerca para comunicarnos, pero aún así la gente correteaba emocionada de un lado a otro, saludando a los conocidos, conociendo gente nueva, celebrando que estábamos reunidos todos juntos ¿otra vez? Me da la sensación de que no era la primera fiesta de este tipo.
Yo como ya mencioné estaba con uno de ellos. Nosotros solos. Estábamos en contacto con todos los demás, como ya he explicado, pero nosotros no nos acercamos correteando a saludar a nadie y nadie se acercó correteando a saludarnos a nosotros.
En frente nuestra, en el grupo de los autóctonos, había un Maestro adulto entre los jóvenes. Estaba inclinado para tener la cara más o menos a la misma altura que ellos. Es verdad, no lo he mencionado: esos humanos de jóvenes solo son ligeramente más altos que nosotros, pero en cierto momento pegan el estirón y se espigan y llegan a los 2 o 3 metros fácilmente. Por eso este Maestro estaba inclinado para hablar con los jovenzuelos, y recuerdo que les estaba explicando:
-Si no lo conseguís hoy, no pasa nada, es algo que puede suceder de forma espontánea en cualquier momento. Hoy simplemente hay más facilidad (y aquí se mezclaron algunos pensamientos sobre los cuerpos celestiales, pero no sé si se trataba de algo con la luna, o el sol, un eclipse o algo así, o alguna conjunción... no sé, no llegó a pensarlo tanto) y es más probable que suceda. Pero no intentéis forzarlo, tenéis que dejar que llegue de forma natural. Que de hecho es la única forma de que llegue. Cuanto más lo busquéis más tardaréis en encontrarlo.
Y yo no sabía dónde estaba, ni qué estaba pasando, ni de qué estaba hablando este tío, yo seguía mirando a mi alrededor, flipándolo con todo.
No lo tengo en mi memoria, pero me han recordado que en ese breve momento en que ese chico y yo llegamos al semicírculo y yo estaba flipándolo con todo, hubo una mujer del grupo de al lado con quien intercambié miradas. Una Maestra, pero en ese momento el conocimiento era sagrado, y los mayores secretos estaban en manos de las hembras, especialmente de unas que más bien eran consideradas Sacerdotisas, especialmente en unas poquitas que eran realmente poderosas. Y una de esas poderosas Sacerdotisas fue con la que intercambié miradas, aunque no lo recuerdo.
No olvides a este Maestro y a esta Sacerdotisa.
En realidad este momento no fue tan extenso, quizá hayas tardado tú más en leerlo de lo que tardé yo en experimentarlo, pero en verdad no sé a ciencia cierta porque ya he mencionado que mi ubicación espacio-temporal generalmente es bastante cuestionable.
Pero eso, en cierto momento, de manera completamente espontánea e inesperada, empecé a sentir placer. En ese momento era demasiado pequeña y no supe identificarlo, ahora ya no me cabe duda: era como un orgasmo, pero emocional, no estábamos haciendo nada sexual en absoluto, solo estábamos de pie uno al lado del otro y ni siquiera estábamos en contacto físicamente. Me pilló desprevenida por completo y cogí aire de golpe mientras miraba sorprendida a ese chico, y resulta que él me devolvió una mirada más o menos igual de sorprendida que la mía, y también había tomado aire de sopetón. Entonces él cerró los ojos y se esforzó por controlar su ya agitada respiración, y yo decidí imitarle, cerré los ojos y me dejé llevar.
Fue brutal. Ese pequeño placer inicial fue intensificándose poco a poco cada vez más. Llegaba como en oleadas que me envolvían por completo y me daban un placer que cuando parecía que no podía ser mayor, llegaba todavía más. Un placer intensísimo, casi abrumador.
Fue brutal.
No sé cuánto duró esta experiencia. Cuando esa sensación finalmente se disolvió suavemente, ese chico y yo abrimos los ojos, completamente sorprendidos y jadeantes, y nos dimos cuenta de que en algún momento nos habíamos juntado, la parte izquierda de mi cadera y mi costado estaba en contacto con la parte derecha de su cadera y costado. Reitero que nada sexual, estábamos de pie uno al lado del otro, simplemente nos habíamos arrimado.
Y eso, nos miramos sorprendidos y mientras pugnábamos por recobrar el aliento, sin necesidad de hablar ni media palabra, nos tomamos de la mano.
Fue súper bonico.
Y en ese momento tuvo que venir el aguafiestas de turno (no recuerdo si era solo uno o eran dos, lo contaré como si fuera uno para no liar) y nos puso una mano en el hombro a cada uno de repente, y de verdad que lo hizo de repente, nos dio un susto que pegamos un bote. Y cuando me giré para mirar de quién se trataba, además de que me dio la sensación de que nos sobresaltó a propósito y lo estaba gozando el muy mala sombra, recuerdo que pensé "uala, qué alto es".
Él nos dijo "por aquí" o algo así, pero creo que sí que fueron esas palabras. Y nos condujo hasta el otro extremo del semicírculo. Y he de mencionar que en vez de llevarnos por el centro, que sería lo más rápido, recorrimos un poco el semicírculo, como si nos exhibiera. Y mientras caminábamos, tomados de la mano, recuerdo recibir pensamientos del estilo "¡hala, qué rápido lo han logrado!" "¡Y qué intenso parece que ha sido, eso no es normal!"
Yo no entendía nada, la verdad, me estaba dejando llevar a tope. Y cuando llegamos al otro extremo del semicírculo recuerdo que había algo muy alto que me llamó enormemente la atención y me pareció impresionante. Recuerdo lo que pensé de lo que vi, pero no lo que vi, es un borrón negro en mi memoria.
Recuerdo que entramos a algún sitio, supongo que era un edificio muy alto o algo así, en verdad no tengo ni idea. Y ahí ya sí que todo se vuelve negro.
Sí, obviamente hay partes que han sido ocultadas deliberadamente, no sé por quién ni por qué pero así es. Porque de nuevo, recuerdo mirar a las cosas, y ciertamente prestando atención, pero no recuerdo muchos detalles. Por ejemplo, no recuerdo la mirada de ese chico, ni el tacto de su mano cuando nos las estábamos tomando, ni mucho menos cuántos dedos tenía. Pero yo recuerdo haberle mirado, y estuvimos tomándonos de la mano bien fuerte, debería recordar estas cosas. Igual que la parte de mi entorno que recuerdo haber mirado, pero mi memoria tiene como un borrón negro encima que no me deja llegar al recuerdo en sí. Es como si tuviera el acceso a cierta información bloqueado, ¡en mi propia cabeza! Manda huevos...
Luego durante la adolescencia, probablemente si hubiera prestado atención a estas cosas me hubiera dado cuenta de más rarezas, pero entre los estudios, las actividades extraescolares (que incluyen salir de fiesta) y las hormonas propias de esa edad, pues la verdad es que no me doy cuenta de que ocurriera nada peculiarmente extraño a mi alrededor, tenía mi atención en otros asuntos.
Y creo que lo voy a ir dejando por aquí, porque ya he escrito una buena parrafada y todavía me queda medio testamento jajajaj
Espero que te hayan gustado estas historiettas de mis peripecias, pronto subiré la siguiente parte.
(Leo, ya te dije que te iba a plagiar frases jejejejej
pero en verdad no debería ser plagio si se hace a modo de halago :b)
¡Un saludín! ^^
Marietta
💛





Doy gracias a los dioses por haberme hecho cruzar camino con tan simpática muchacha. Efectivamente no es plagio cuando mencionás quién la dijo sino que es una cita. ¡Sigel Hagal!
ResponderEliminar¡Es mutuo compañero! <3
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